miércoles, noviembre 29, 2006

NADA SABE TAN DULCE COMO TU BOCCA...

Cuatro y van cuatro... la primera vez en Nueva York... junto a Alessandra Ferri, bailando Romeo y Julieta... ahí la juventud, creo que la de ambos... nos hacían amar las figuritas perfectas, el compás del cuatro por cuatro, las líneas, la lucha por la gravedad... más tarde, mi vida fue abriendo otros caminos... otras formas de moverse... otras formas de bailar... la segunda y la tercera vez fue en Santo Domingo... esta cuarta y última también... ahora yo llena de tangos, de un amor por el Sur que comenzó con la literatura... con Julio que será siempre el amante ideal (aún y con los celos de Anabelle)... por allá el amor... en un cochecama desde Uruguay porque la plata era escasa en esa época... tres días... con la Ceci, en un hostel del centro, cerquita de Florida... y recuerdo la sonrisa... la cara que puso Ceci, cuando me vió por primera vez pisar esa tierra que es muy mía a pesar de mis caderas... luego muchas veces más... volver, regresar, volver... como le dije a Yang en una fiesta... tenía que hacerlo así... no quedarme en ningún lugar, tenía que aprender a dejar, a despedirme, a retomar... a volar... y hoy cuando te veía otro Julio (Bocca) moviéndote en ese escenario en el que tantas veces yo bailé, con la música que me recuerda mi vida, mis tristezas... con el bandoneón, con la puta y la ballena... los cuerpos... el cuerpo... todos los cuerpos el cuerpo... el cuerpo que ama, que odia, la libertad de la pulsión, el sudor... sentirse... así bien piantados los que hacen de su oficio el moverse... el no dejar rastros salvo la emoción... la noche hermosa... ya lo sabía... es que estos hombres del sur provocan una debilidad en mis sentidos... más allá de la piel, más allá del arte... así como el olor del café... como el humo del incienso que baila sobre mi cabello... gracias otro Julio (Bocca)... seguirás moviendo miles de soles, estrellas, universos... hoy como ya antes había visto... el bailarín fue bailado... y es que cuando se conecta con la danza... ya el escenario no importa... porque la esencia... anda merodeando... siempre... por ahí...

4 comentarios:

lagitti dijo...

Es verdad, el escenario no importa. Vuelvo y te doy las gracias.

Ginnette dijo...

Que envidia de la buena!

Mich dijo...

Muy cierto Florecita!!!

Besos XOXO

MentesSueltas dijo...

Pasaba a conocer tu espacio, hermoso... te envío un abrazo desde Buenos Aires.

MentesSueltas